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Flamenco e Jazz de mãos dadas

Das quase três dezenas de links desta posta resulta uma hipótese de viagem à descoberta do Jazz Flamenco. A fogosidade original do Flamenco assimila a liberdade do Jazz, materializando-se num som novo, fresco, vibrante. O pianista Michel Camilo e o guitarrista Tomatito parecem-me uma escolha lógica para apadrinhar esta união. Disfrutenlo


No século XIX, o flamenco chega à Península Ibérica pela guitarra do cigano andaluz, fruto da influência trazida do norte da Índia. Aqui, mistura-se com a música árabe e judaica, na dimensão trágica e de dôr comum aos três géneros musicais.
Em 1922 Garcia Lorca ajudou a impulsionar o cante jondo , através do concurso Cante Flamenco de Granada.


Spain Again, que inclui composições originais, uma homenagem a Piazzolla e alguns standards de jazz, foi o ponto de partida para o espectáculo no CCB, no final de Janeiro de 2007.
Neste concerto, reuniram-se dois nomes maiores desta arte: Michel Camilo – pianista de excepção, que combina os sons do jazz com a música da sua terra natal, a República Dominicana, e
Tomatitodescoberto muito novo por Paco de Lucía, grande guitarrista mundial de flamenco que chegou a tocar com o lendário Camarón de la Isla.

Si un músico quiere tocar contigo es porque se ha fijado que eres auténtico y tocas flamenco, no quiere que te hagas un jazzero o rockero, sino que compartas con ellos tu sonido original

Biografia de José Fernández Torres – Tomatito


PRIMEIROS PASSOS

José Fernández Torres “Tomatito” nació en Almería en 1958, en el barrio de Pescadería. Su familia, vinculada a Almería desde bastantes generaciones, posee una larga tradición musical, sobre todo en lo que al toque de la guitarra se refiere. Ya su abuelo Miguel Fernández Cortés “El Tomate”, era habitual en las fiestas privadas de principios de siglo y muy conocido entre los jóvenes aficionados a las rondas nocturnas, que en nuestra capital eran tradicionales, por hacer dúo con su hermano Antonio Fernández Cortés, que tocaba la bandurria.

Su padre José Fernández Castro “El Tomate”, era aficionado a la guitarra en la intimidad de su hogar y tocaba el clarinete en la Banda de Música de Almería. Hermanos de éste, y por tanto, tíos de Tomatito son Antonio, que tocaba la bandurria en su juventud y que ha desarrollado su carrera como guitarrista en Francia, tocando para tan grandes artistas como Paco Isidro, y “El Niño Miguel”, virtuoso de corte clásico que ha desarrollado su carrera en Huelva, donde reside en la actualidad.

José crece en un entorno íntimamente relacionado con la música y especialmente con el flamenco. Sus primeros acordes los aprende de su padre y de su abuelo, mostrando desde pequeño una gran intuición musical y una habilidad casi innata.

Su debut como guitarrista de acompañamiento no se hace esperar. Lo presenta José Sorroche en la peña El Taranto con sólo 10 años de edad. Este recital, donde se presenta como Pepín Fernández, fue ampliamente cubierto por la prensa local, como si el caprichoso destino quisiera que este personaje gozara de cierta notoriedad ya desde su primera intervención pública. A partir de este momento, su relación con dicha peña es estrecha, y es reclamado para acompañar a muchos de los cantaores que ésta contrata.

En 1970, su padre, “El Tomate”, en 1970 se ve obligado a trasladarse con toda la familia a Málaga, donde trabaja tocando el clarinete en distintas orquestas de esta ciudad. Allí entabla conversaciones para que su hijo trabaje en el local de La Cañeta ubicado en Marbella, y Tomatito asiste diariamente a este tablao acompañado por su padre.
Posteriormente es contratado en la Taberna Gitana incorporándose al cuadro flamenco del local. Bailaban la Kika, y Pepito Vargas, entre otros, y tocaba la guitarra Pedro Escalona. Además de acompañar al baile, Tomatito hacía un sólo que generalmente era “Entre dos aguas” de Paco de Lucía. Completaba su formación en esta época con Pedro Blanco y Enrique Naranjo. Esta etapa, que duró 3 años, es esencial en su carrera ya que, con espectadores de excepción como Pansequito, Lebrijano, Paco de Lucía y el propio Camarón de la Isla (figuras señeras que conformaban su máxima referencia), acompaña a cantaores de reconocido prestigio. A Paco de Lucía lo conoció un día que apareció acompañado de LOS MARISMEÑOS en la caseta que la Taberna Gitana montaba en la feria de Málaga. Camarón, que entonces trabajaba en el Torrebermejas, viajaba a Málaga con asiduidad.

Cuando José contaba con 15 años, Camarón de la Isla se encontró sin guitarrista en un festival que tenía lugar en Málaga; alguien expuso la idea de llamar “a ese chaval de la Taberna Gitana que tocaba bien las cosas de Paco”, a lo que Camarón accedió. Éste sería el primer encuentro que Tomatito tendría con José Monge Cruz, en una relación profesional que duró 18 años, hasta la trágica desaparición del genial cantaor.

A partir de ese momento, Camarón lo empieza a llamar esporádicamente, cuando Paco Cepero (Premio Nacional de Jerez en el año 1975, Premio Nacional de Córdoba en 1977 y Castillete de Oro de La Unión), entonces su guitarrista habitual, tenía otros compromisos profesionales. Algunas de estas actuaciones tuvieron lugar en Salamanca, Valencia, Festival de Alhaurín de la Torre, etc.

Abandona la Taberna Gitana para ir a Madrid con Pansequito, permaneciendo con éste durante 5 meses. Esta es la primera y única Navidad que José pasa fuera de su casa. Esa noche estuvieron en Los Canasteros, disfrutando de una actuación de la Susi.

COM CAMARÓN
Cuando Tomatito contaba con 21 años de edad, regresa junto con su familia a la ciudad de Almería, donde sigue residiendo en la actualidad.
En su trayectoria con Camarón, Tomatito ha alternado los multitudinarios recitales con éste por España y el extranjero con actuaciones en peñas y festivales, acompañando a grandes figuras del flamenco como Enrique Morente (Su personal versión de “Poeta en Nueva York’ de Federico García Lorca y canciones de Leonard Cohen, entregándose, además al encuentro entre música flamenca y la tensión eléctrica del grupo Lagartija Nick, con toda la esencia de la jondura están juntas en Omega, su C.D., una obra magistral con la que giró por España y Francia y entusiasmó a todos los aficionados a la buena música), la Susi, Vicente Soto ‘Sordera’, Pansequito, José de la Mercé, Chano Lobato, Terremoto de Jerez, Antonio Mairena, Juanito Villar, Rancapino y un largo etc.

En el Teatro Lope de Vega de Sevilla, con Parrita al cante, habiendo empezado José a tocar, no entendía que el público se exaltara de pronto. Su sorpresa fue descubrir que Camarón había subido al escenario y se había sentado a su lado sin que nadie lo hubiera contratado. Cuando después preguntaron al cantaor por su inesperada aparición, contestó que “no siempre se canta por dinero”. Esta es una de las muchas muestras de los lazos que unían a ambos artistas y de su calidad humana.

Por su estrecha relación con la Peña el Taranto de Almería, obtiene en 1985 el emblema Taranto de Oro y en 1988 el Premio “Lucas López”.

Durante esta época, Tomatito se configura como uno de los más prestigiosos guitarristas de acompañamiento del panorama nacional. Su estética musical aparece perfectamente ensamblada con la de Camarón, con un sonido propio, flamenquísimo, en el que consigue integrar los silencios como parte de la melodía, así como aprovechar con absoluta sintonía la cadencia de los cantes desarrollados por Camarón.

La leyenda del Tiempo” de 1979 es el primero de una amplia discografía acompañando a Camarón. En “Como el Agua” (1981), tiene la oportunidad de trabajar con su ídolo, Paco de Lucía, con el que establecerá a partir de ese momento una relación de respeto y profunda admiración. Siguen en la lista Calle Real (1983), Viviré (1984), Te lo dice Camarón (1986), Flamenco Vivo (en directo, de 1987), Disco de Oro (recopilatorio, de 1988), Soy gitano (1989), Autorretrato (mezclas, rarezas, 1991), Potro de Rabia y Miel (1992), última grabación de Camarón donde vuelve a encontrarse con Paco de Lucía, Camarón Nuestro (1993), París 1987, Directo (1999) y Camarón, Antología Inédita (2000).

SAUDADE E GUITARRA
En 1992, tras la desaparición de Camarón de la Isla, la desolación toca a su puerta. La amistad que les unía era enorme, y la ausencia del genio está patente en todas las intervenciones del guitarrista. Por otro lado, entre los cantaores se extiende una especie de luz de gas hacia éste, que justifican con el argumento de que sólo sabe tocarle a Camarón. Sólo los grandes de verdad demuestran no tener miedo a ser acompañados por el que fue confidente, amigo y perfecto complemento musical de Camarón. Chano Lobato, Enrique Morente y Carmen Linares son de los pocos que no temen que el público, esperando la voz de Camarón tras las sublimes falsetas de Tomatito, se encuentren con otra voz, con otras formas musicales, provocando una decepción emocional difícil de superar en el resto del concierto. Y es que los flamencos también saben de escenificación y marketing.

A partir de este momento, José Fernández Torres se hace acompañar por otros músicos, Duquende (Considerado uno de los herederos de Camarón) y Potito entre ellos, en muchas ocasiones de su propio barrio, iniciando una carrera como guitarrista de concierto vertiginosa, y siendo acreedor de las más favorables críticas en todas sus intervenciones, como por ejemplo en 1993 en el Festival Flamenco de Madrid, 4º Homenaje al Taranto, en el Auditorio Nacional de Música de Madrid, en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, en el Palau de la Música de Valencia, en el Palacio de Congresos de Granada, en la Universidad Complutense, en el Festival de la Guitarra de Córdoba, etc. Su prestigio aumenta, llegando a compartir escenario con artistas consagrados de fama internacional como Frank Sinatra y Elton John.

Numerosos e importantes son los éxitos que ha cosechado en el extranjero, entre los que destacan el Festival Internacional de Música de Estambul (Turquía), el VI Festival Internacional de Guitarra de Lyon (Francia), giras realizadas por Japón, Suiza, Francia y Alemania.

Aunque no ha dejado en ningún momento de dar conciertos con su grupo, en momentos puntuales ha realizado colaboraciones con algunos de los cantaores más reputados del momento y con otros artistas del panorama nacional relacionados con la copla, como Carlos Cano o con el pop, como Mecano. Especial mención merece la gira que efectuó por toda España con Enrique Morente, y cuyo resultado merece la calificación de “extraordinario“.

En 1987 graba su primer disco en solitario, llamado “Rosas del Amor”, al que seguirá el disco “Barrio Negro”, en 1991, con la colaboración de Camarón en unos tangos titulados “La Voz del Tiempo”. A lo largo de 1997, presentó “Guitarra Gitana” en la Plaza de Cataluña (Festes de la Mercé, Barcelona) y en el Auditorio de Palma de Mallorca entre otros lugares.

CIDADÃO DO MUNDO
1997 es un año importante en la carrera de Tomatito, ya que coinciden dos circunstancias que marcarán su futuro inmediato. Se produce una explosión creativa acompañada de una actividad vertiginosa y recibe el reconocimiento oficial a su obra por parte de la Junta de Andalucía, materializado en la Medalla de Plata de dicha comunidad. Destacan en este año su primera composición musical para Teatro, en la obra “Madre Caballo”, de Antonio Onetti, producida por el CAT y dirigida por Emilio Hernández. Onetti afirma “siempre vi la obra con esta música” y Terele Pávez, la actriz principal de la obra declaró “cuando aparece en el escenario esa guitarra te revuelve. Te levanta el personaje. Todos los actores nos sentimos sobrecogidos con ella…”. También inició la colaboración con el pianista Michel Camilo realizando una gira por los más reputados escenarios del país, entre los que se encuentran el Festival de Jazz de Barcelona, el Palau de la Música de Valencia, el Gran Teatro de Córdoba y el festival “Sardinia Jazz” (Cerdeña), entre otros.

Al año siguiente, 1998, compone la música para la banda sonora de la película alemana “Bin Ich Schoen?” de Doris Doërrie, actúa en el festival “Espárrago Rock 98” en Granada, realiza una gira por Europea con su grupo, interviniendo en el “Festival de la Guitarra de Patrimonio” (Córcega) , en el “Festival de Mont-de-Marsan” (Francia), en el “Festival Flamenco de Tampere” (Finlandia) y en la “IX Nuits de la Guitare de Patrimonio” (Cerdeña) compartiendo cartel con John McLaughlin, Irakere y Chick Corea entre otros. En la “X Bienal de Arte Flamenco de Sevilla” presenta “Tomate & Friends”, llegando a ser considerado como uno de los espectáculos más sobresalientes del festival. También estuvo presente en el “Festival El Guitarrazo” de Argentina con Luis Salinas y Lucho González.

En 1999 participó en el II Miedzynarodowy Festival de Guitarra en Polonia y realizó una gira por Cuba, Alemania, Argentina, Francia e Italia. Con Michel Camilo visita el Club de Jazz “Blue Note” de Tokyo y el Festival de Jazz de Basle. La prensa argentina dice :

En 1998 Tomatito llegó a Argentina compartiendo escenario con dos grandes de la guitarra, Luis Salinas y Lucho González. “El Guitarrazo” hizo posible el arribo de este músico nacido en los tablaos españoles, que de la mano de Camarón de la Isla y Paco de Lucía pasó a formar parte de la leyenda del Nuevo Flamenco que se gestó en la década del ’70. Guitarrista cabal, virtuoso e inspirado, Tomatito volvió a nuestro país con un espectáculo propio, “Noches Gitanas”, y dejó en el aire porteño la magia de su arte.
María Belén Luaces.

En el año 2000 realiza una gira por Europa con Arif Sag, y filma una película con Tony Gatlif.

Su colaboración artística con Michel Camilo se materializa en un disco que se edita en el año 2000 con el título “Spain“, con el que obtiene el Grammy Latino al mejor disco de Jazz Latino. El concierto se presenta en el Carnegie Hall, dentro del marco del Jvc Jazz Festival además de los clubs de jazz Blue Note de Nueva York, Tokyo y Osaka. El disco “París, 1987” le proporciona otro Grammy por el mejor disco de flamenco. En este mismo año estrena el concierto Bajandí en la XI Bienal de Arte Flamenco de Sevilla, y después realiza una gira por Río de Janeiro, Nimes, Santo Domingo, etc.

En el 2001, obtiene el premio César como coautor de la banda sonora del film “Vengo” dirigido por Tony Gatlif y es nominado para los “Premios de la Música 2000”.

Paseo de los Castaños, es un disco que sale al mercado en el año 2001 y resulta una sorpresa para la afición flamenca de todo el mundo. A pesar de sus experiencias en otras formas musicales y en compañía de otros músicos, este disco es absolutamente flamenco, con el sonido al que Tomatito nos tiene acostumbrados. Un trabajo cargado de jondura, que alberga frescura y un glosario de chispas multicolores. Un disco que hace recorrer, en menos de una hora, ciento cincuenta años de historia flamenca, y que cuenta con la participación de sus propias hijas que empiezan a hacer incursiones en el universo del cante, así como la de George Benson.

Tras la presentación de este álbum participa en los festivales veraniegos de Jazz de Montreal, La Haya, Montreux y Umbria con el concierto Spain, presenta la campaña publicitaria de JVC en España, actúa en los festivales In Guitar y LaBatie de Genève cosechando un gran éxito.

En el año 2002 se ha editado un disco llamado Tomatito que, como recopilación, recoge una muestra importante de la evolución de este universal artista. Inicia el año con un concierto en el Palacio de Bellas Artes de Bruselas y lo continuó componiendo la música para la obra Salomé, dirigida por Carlos Saura para el BALLET AIDA GÓMEZ, clausurando con el Sexteto el Internacional Jazz Festival de Basilea y realizando una gira con Raimundo Amador por distintos puntos del país.

Atesorar éxitos se convierte en una constante de su carrera. Así, la crítica se deshace en halagos tras su actuación en octubre de 2003 en el Royal Albert Hall de Londres ante 2000 espectadores.

El año siguiente, el 2004, resulta ser un año de intensa actividad. Tras colaborar con Paco de Lucía en su disco “Cositas buenas”, prepara junto a Joan Albet Amargós el espectáculo “Sonanta Suite” en el que Tomatito se presenta ante el público acompañado de Orquesta Sinfónica en L’Auditori de Barcelona en Junio 2004 y posteriormente en el Festival Internacional de la Guitarra de Cordoba, en el Festival La Mar de Musicas, en Cartagena y en la XIII Bienal de Flamenco (Sevilla), entre otros eventos.

Le es otorgado un Premio Max de las Artes Escénicas como Mejor Director Musical por su composición musical para “Romeo y Julieta”, y en el mes de Junio ve la luz su disco titulado “Aguadulce”, que goza de extraordinaria crítica y con este nuevo repertorio visita Japón, Glatt & Verkehrt Festival, Austria, Smetana Hall de Praga, Palais de Rois de Majorque, Montellier y el National Concert Hall de Dublin. Actuará además en el Carrefour de la Guitare, Martinica and the Festival des Andalousies Atlantiques, Essaouira, Marruecos.
Los colaboradores que le rodean a Tomatito en la creación de Aguadulce son cohabitantes del mismo plano cósmico en el que reside su verdadera razón de ser. Su aquí y ahora, su id, es y siempre será flamenco. Junto a ellos, pretende no sólo aliviarse del síndrome de abstinencia que padece cada minuto que pasa sin su bajañí entre manos, sino agasajar a la vez a los amantes de lo genuino, aunque sea de forma momentánea, con un viaje astral por donde habita el duende auténtico.

El 2005 comienza con un concierto que llenó el Carnegie Hall, en el que acompaña después de 10 años a Enrique Morente y continúa con su gira mundial : Festival de Guitarra de Barcelona y los V Juegos Mediterraneos, Almería, el Museo de Arte Moderno Louisiana en Copenhagen, North Sea Jazz Festival, Barbican Centre, Londres, Nuits de la Guitare de Patrimonio y el Rivierenhof de Amberes.

Felizmente há Luar…

Não vou tecer grandes considerações sobre os motivos vários que me têm afastado da bloga. Este mês, o Luminescências ultrapassou os 500.000 visitantes. Terá pouco significado para muitos blogs, para mim representa uma responsabilidade. Sei que alguns dos amigos terão já ouvido o requiem… mas não! Preciso continuar. Por mim… e pelos amigos, esses cuscos, que têm a simpatia de volta e meia vir espreitar. Gosto de partilhar as emoções, os gostos, a vida. Desculpem lá qualquer coisinha.

Vamos ao que interessa. Com um intervalo de 48 horas, duas noites que serão para recordar: Jan Garbarek dia 11 na Culturgest e Ahmad Jamal dia 13, no CCB. E o mais extraordinário é que ambos estarão presentes na edição deste ano do Guimarães Jazz. C`um camandro!!!


O músico nórdico, autor do disco que emprestou o nome a este blog será, salvo erro, a quarta vez que vejo em Portugal; O que não estava de todo nas minhas cogitações era ter o privilégio de ver ao vivo um dos meus pianistas favoritos. Sou mesmo um gajo com sorte!

Jáze das Cinco, no Jardim

Os Yeti Project surgem em 2006 rejuvenescidos de músicos de nacionalidade portuguesa provenientes da Berklee school of music e dos conservatórios de música de Amesterdão e Roterdão. O concerto no Festival de Jazz do Sudoeste em Agosto de 2006 que trouxe uma frescura de boa musica tendo marcado uma presença muito viva no panorama do jazz português. A partir deste momento assumiram-se como projecto. Procuram uma sonoridade que vem do jazz actual, explorando os ritmos e ambientes do pop rock, misturando por vezes a musica popular portuguesa, tocando recentemente em espaços como o Bicaense, Ondajazz, entre outros lugares de agenda.

Ricardo Pinto (trompete), Jeff Davis (bateria), Nuno Costa (guitarra), Óscar Marcelino da Graça (piano e sintetizadores) e Rui Pereira (bateria) tocam dia 9.

João Lencastre estudou no Hot Club de Portugal com Bruno Pedroso.
Em 2002, uma estadia em Nova Iorque permitiu-lhe estudar e contactar com Ralph Peterson Jr., Billy Kilson, David Binney entre outros. Em Portugal, toca como sideman em diversos projectos como o Quinteto de Mário Franco, os Spill ou os Eurobots. Em Agosto de 2005 fez uma tournée em Portugal com os Eurobots ( André Fernandes, Jesse Chandler, João Lencastre) com David Binney como convidado especial. Tem vindo a tocar igualmente com Afonso Pais, Nelson Cascais, Jacinta, Nuno Ferreira, Carlos Martins, entre outros.

Este projecto é formado por Phil Grenadier (trompete), Leo Genovese (piano), Demian Cabaud (contrabaixo) e João Lencastre (bateria).

Tocam a 16.

O pianista Filipe Melo (n. 1977) faz parte da novíssima geração do jazz português tendo sido bolseiro no reputado Berklee College of Music de Boston até 2000. As suas excepcionais qualidades de interpretação desde logo se fizeram notar no Hot Clube de Portugal emprestando o seu talento a variados projectos e em inúmeras jam sessions. Reunindo músicos em empatia no culto que dedicam aos standards do jazz menos comuns – o contrabaixista da Galiza, Paco Charlin e o baterista Bruno Pedroso, aos quais se juntam como convidados o trompetista João Moreira e o saxofonista de Valência, Jesus Santandreu, um dos notáveis da nova geração de Espanha – prenuncia-se em Filipe Melo o seu pianismo cheio de frescura e rigor, bem como o seu merecido reconhecimento junto de uma audiência mais alargada.

Filipe Melo apresenta neste concerto o projecto «Debut», acompanhado por Bruno Santos na guitarra e Bernardo Moreira no contrabaixo.
Tocam dia 23.

O programa completo pode ser consultado aqui.

Os Mensageiros do Jazz

ENCICLOPÉDIA ILUSTRADA DO JAZZ & BLUES.
Organização de Howard Mandel, com prefácio de John Scofield
Edições Afrontamento, 2006


Da escassa informação disponível em português, esta obra destaca-se naturalmente pela profundidade e riqueza das biografias de nomes maiores da história do jazz.
Vem mesmo a calhar, esta enciclopédia, nomeadamente para dinamizar o Aqui Jazz o Fado, projecto embrionário que pretende ir às origens e casamentos de duas formas de expressão musical tão diversas…
Como gostava de ter visto o Carlos Paredes ao lado do Charlie Haden no Coliseu!


As evoluções da música popular nos séculos XX e XXI foram muitas e variadas, passando-se da utilização de instrumentos rudimentares e de estruturas melódicas simples a trabalhos mais complexos e ao recurso cada vez maior a tecnologias avançadas. No entanto, é muitas vezes possível traçar as origens da música popular ocidental a partir dos seus muitos artistas e das influências das duas correntes de música afro-americana que se desenvolveram no final do século XIX: o jazz, que saía quente do caldo urbano multicultural de Nova Orleães, e o blues, vindo das paisagens rurais desoladas do Texas e do delta do Mississipi. Estas misturas de elementos da música afro-americana com o mundo cultural e social da América pós-guerra Civil foram evoluindo gradualmente a partir das suas raizes semelhantes, vindo a constituir dois géneros musicais bastante distintos e criando bases sólidas para o surgimento de outros estilos novos.



Esta Enciclopédia proporciona um olhar profundo sobre essa música poderosa e influente, com informação detalhada sobre os artistas inovadores que ajudaram a dar forma ao jazz e ao blues à medida que os estilos foram evoluindo. Organizados por décadas, todos os capítulos abrem com um texto introdutório com a informação básica essencial. As secções «Temas & Estilos» situam a música no seu contexto cultural, histórico e social e descrevem a evolução do jazz e do blues nesse período. Seguem-se as secções biográficas sobre os «Artistas de Referência» de cada década, contendo detalhes sobre faixas emblemáticas e gravações clássicas de cada um deles. Depois, em «Artistas de A-Z», apresentam-se as histórias da vida de muitos outros músicos, vocalistas, compositores, arranjadores, chefes de orquestra e produtores importantes. A secção de referências, bastante abrangente, inclui informação sobre os instrumentos do jazz e do blues, uma extensa lista de artistas, um glossário e bibliografia complementar sugerida.

Sobre a obra, recomenda-se também este artigo de Rui Branco.

por falar em música* …

É curioso que, precisamente um ano depois de publicar um post sobre o Jazz em Agosto na Gulbenkian, o deste ano tenha o mesmo tema.
Deve-se ao destaque dado a Coleman no suplemento Ípsilon do Público de hoje, que teve o efeito de uma descarga eléctrica: não tinha bilhete. Mas isso é passado.


Ornette Coleman, saxofonista alto, gravou no princípio da sua carreira um álbum intitulado «The Shape of Jazz To Come». Correndo o risco de parecer uma manifestação de arrogância juvenil – Coleman tinha apenas 29 anos nessa altura – este título acabou, na verdade, por se revelar profético. Coleman é o criador do conceito musical «harmolodic», uma forma musical que pode igualmente ser vista como uma filosofia de vida. A riqueza da harmolodics advém da interacção única que ocorre entre os músicos.

Rompendo as barreiras de rítmos rígidos e de expectativas convencionais, harmónicas ou estruturais, os músicos harmolódicos improvisam juntos, dando origem ao que Coleman chama «improvisação composicional», enquanto se mantêm, invariavelmente, em sintonia com a fluência, o sentido e as necessidades dos seus parceiros. (…). Ornette descreve-o como: «Retirar ao som o sistema de castas.» A um nível mais abrangente, harmolodics proporciona o balanço entre a liberdade de se estar como se quer, desde que se ouça os outros, e se trabalhe com eles no desenvolvimento de uma harmonia própria e individual.

Pela sua visão fundamental e inovação, Coleman foi alvo de tributos que incluem o MacArthur «Genius» Award, a admissão à Academia Americana das Artes e das Letras, o doutoramento honoris causa pela Universidade da Pensilvânia, a Letter of Distinction do American Music Center e o Prémio das Artes do Governador do Estado de Nova Iorque. No entanto, o caminho para este seu reconhecimento universal nem sempre foi ameno.

Nascido a 9 de Março de 1930 em Fort Worth, Texas, num período de grande segregação, o seu pai morreu quando Coleman tinha apenas sete anos. A sua mãe, costureira de profissão, trabalhou muito para poder comprar a Coleman o seu primeiro saxofone quando este tinha 14 anos de idade. Tendo aprendido sozinho a tocar de ouvido a partir de um livro prático de piano, Coleman ficou à vontade com o instrumento e começou a tocar com bandas locais de rhythm & blues.

Coleman sabia que não estava só na sua busca de uma sonoridade que expressasse a realidade tal como ele a percepcionava. As competitivas sessões que aludiam ao bebop tinham que ver apenas com auto-expressão na sua forma mais elevada. «Eu podia tocar e soar, nota-a-nota, como Charlie Parker, mas estava apenas a tocar pela técnica. Tentei então perceber para onde devia ir a partir daqui», afirmou Coleman. Los Angeles provou ser o laboratório daquilo que veio a chamar-se jazz. Aí, começaram a juntar-se em torno de Coleman um grupo de músicos que viriam a ter grande expressão na sua vida: um trompetista adolescente e esguio chamado Don Cherry, e Charlie Haden, um contrabaixista de ar angélico com um estilo contemplativo e firme. Os bateristas Ed Blackwell e Billy Higgins também se juntaram aos intensos e exploratórios ensaios, durante os quais Coleman ia refinando o seu vocabulário num saxofone de plástico, apesar da falta de actuações ao vivo. No entanto, e por simples persistência, a criatividade de Coleman atraía admiradores.

Red Mitchell, baixista de bebop e antigo associado de Cherry, levou o saxofonista a Lester Koenig da Contemporary Records com a intenção original de lhe vender alguns dos seus trabalhos. Apercebendo-se das dificuldades que os músicos sentiam ao tocar a música, Koenig perguntou a Coleman se ele era capaz de tocar as melodias. Este encontro fez com que Coleman gravasse o seu primeiro álbum «Something Else» em 1958.

A energia e electricidade que se foi gerando em torno de Ornette e dos seus músicos «explodiu» durante a legendária temporada em que Coleman tocou no clube de jazz Five Spot em Nova Iorque, em Novembro de 1959. Os rumores a propósito da abordagem não convencional do jovem texano, instigaram zunzuns antes dos espectáculos e, enquanto as duas semanas previstas inicialmente se transformavam num programa seguido de seis semanas, o revolucionário quarteto de Coleman tornou-se o acontecimento a não perder da temporada.

E no entanto, conforme Robert Palmer, escritor e associado de Coleman de longa data, refere nas suas notas da colectânea dos Atlantic years intitulada «Beauty Is A Rare Thing» (Rhino/Atlantic), «O ouvinte dos dias de hoje muito provavelmente ouvirá estas peças como trabalhos bem concebidos, e soberbamente alcançados em sede própria, e voltará a interrogar-se quanto às razões da controvérsia que geraram na altura.»

Coleman depressa iniciou estudos de trompete e violino, expandindo a sua sempre prolífica composição a trabalhos para quartetos de cordas, quintetos de sopro e peças sinfónicas. Escreveu a sinfonia «Skies of America» com um subsídio da Fundação Guggenheim, partiu para Marrocos em 1973 para trabalhar com os Master Musicians of Jajouka nas suas terras na montanha, e também visitou aldeias na Nigéria. Imediatamente após o seu regresso, as criações de Coleman reflectiam um novo som, um impacte harmolódico frontal, uma secção rítmica dobrada de percussão e baixo eléctrico, denominado Prime Time.

Em 1982, Coleman aceitou uma encomenda para refazer Skies of America para a Fort Worth Symphony e para compor uma peça de câmara, ambos os trabalhos para a abertura de Caravan of Dreams em Setembro de 1983. Os seus primeiros álbuns decorrentes desses eventos, Live at the Caravan e Prime Time/Prime Design (para Buckminster Fuller) foram lançados em 1984. O filme Ornette: Made In America, baseado no seu regresso a Fort Worth, foi estreado em 1985, assim como In All Languages.

A colaboração de Coleman com o guitarrista de jazz-rock Pat Metheny começou em finais de 1985, dando origem a «Song X», a uma digressão e a um novo público. Ornette alcançou um reconhecimento público mais alargado em finais dos anos 80 por ter tocado e gravado com os Grateful Dead e com Jerry Garcia, o seu hippy e virtuoso guitarrista. A afeição e o respeito que Coleman e o já falecido Garcia tinham um pelo outro ficou registada nas sessões «Virgin Beauty» gravadas em 1988 (CBS/Portrait).

Esta nova autonomia assinalou a temporada em que Coleman começou a ganhar sucessivos prémios pelas suas contínuas aventuras musicais. Criou a etiqueta Harmolodic e associou-se à Polygram Francesa. No decurso da década, a Harmolodic lançou uma série de trabalhos entre os quais «Tone Dialing», o primeiro, no qual um prelúdio de Bach é apresentado harmolodicamente.

Civilization 1997, um evento com a duração de quatro noites, teve lugar no Lincoln Center, no Avery Fisher Hall. Começou com uma apresentação de duas noites da Filarmónica de Nova Iorque, dirigida por Kurt Masur, em conjunto com Prime Time. O acontecimento mais esperado destas quatro noites foi talvez a primeira actuação do Quarteto Original em Nova Iorque, no espaço de duas décadas, com material inteiramente novo. Ouvir a fusão familiar e sempre estimulante da música de Coleman, Haden e Higgins era uma experiência emocional para muitos espectadores, que sentiram na profunda empatia dos músicos uma medida das suas próprias vidas e o cumprimento dos sonhos que tiveram quando ouviram o Quarteto quebrar concepções de música pela primeira vez. Um dos mais importantes tributos americanos, o MacArthur Foundation «genius» Grant, foi atribuído a Coleman em 1994 e, em 2004, foi galardoado com o prestigiante Dorothy and Lillian Gish Prize, um dos mais importantes prémios atribuídos no domínio das artes. Na generalidade, as actuações de Coleman, mais do que simples concertos, eram agora grandes acontecimentos multimédia que, simultaneamente, influenciavam e se reflectiam na comunidade das cidades que o recebiam, acontecimentos estes que tinham lugar durante várias noites em lugares importantes.

Em 2007, Coleman recebeu um dos prémios «2007 Grammy Lifetime Achievement Award». Em paralelo com este fantástico reconhecimento, o álbum Sound Grammar foi nomeado para um Grammy para «Melhor Álbum Instrumental de Jazz por um Indivíduo ou Grupo». Para além disso, em princípios de 2007, recebeu ainda outras distinções, tais como, o «Living Legend Award» em Washington, a «Texas Medal of the Arts» e, mais recentemente, o Prémio Pulitzer de Música, por Sound Grammar.

Metafísico, filósofo e eterno estudante, Coleman continua a iludir qualquer «categorização». O seu mundo Harmolódico continua a expandir-se com os conceitos deste artista sem limites. Certo dia afirmou: «A maior parte das pessoas pensa em mim apenas como um saxofonista e um artista de jazz, mas eu quero ser considerado como um compositor capaz de transcender todas as fronteiras.»

fonte:
Jazz em Agosto | Biografias
http://www.musica.gulbenkian.pt/jazz/

* a analogia ao post anterior não pretende induzir à sua leitura, embora a validade se mantenha

E porque hoje é Quinta…

Depois de alguma intermitência nas escapadelas, à de hoje não há como fugir.
Paulo Curado, já aqui referido, é um dos nomes importantes da cena jazz, não só pelo impressionante currículo enquanto instrumentista e compositor, como também porque esta coisa da improvisação no jazz tem muito que se lhe diga, e ele tem muito para contar…

Esta noite constituirá porventura um dos pontos altos destas sessões de verão na Cafetaria do CCB.

Não, não é o Keith Jarrett…

Mas a postura do jovem Júlio Resende sentado ao piano é uma espécie de reminiscência do Mestre. Acho até que ele faz um bocadinho por isso, mas enfim…
Gostei particularmente de dois temas seus, “The Alma” e “Deep Blue”; tocaram ainda o bonito tema Wise Up da lindíssima Aimee Mann.

A ouvir de novo este fim-de-semana, na 5ª Festa do Jazz do São Luiz.